
| Por Sebastián Sigifredo |
Los centros de contacto atraviesan un periodo fecundo en la provincia mediterránea. La devaluación del peso, los beneficios impositivos, el nivel elevado de la mano de obra, el temor al desempleo y un régimen laboral adaptado a las necesidades de las compañías constituyen razones suficientes para hacer del sector un puntal de la recuperación económica. Pero no todos son elogios y desde el seno de las empresas se multiplican los reclamos.
La escasez de perspectivas laborales encuentra en los centros de contacto una salida rápida para los jóvenes que se ven en la necesidad de generar ingresos. Mientras la desocupación promedio baja al 9,8 por ciento, uno de cada cuatro argentinos entre 15 y 24 años (el 24%) no consigue empleo.
Aunque no hay datos oficiales, se calcula que en Córdoba existe una veintena de centros de contacto. Con un mercado en expansión que se refleja en un crecimiento de 30 por ciento en cantidad de mano de obra ocupada, el universo de gente contratada para estas empresas alcanzaría a los 25 mil antes de finalizar 2008.
La actividad se concentra en el outsourcing (prestar servicios a terceros) y el offshoring (servicios a clientes de otros países), lo que permite al sector generar negocios por 110 millones de pesos anuales.
La apertura de, al menos, cuatro call centers en los últimos seis meses en la ciudad de Córdoba habla a las claras de que los empresarios se ven tentados a invertir “en un terreno fértil para los negocios”, remarcó recientemente Raúl Cravero, director de Multiconex, en declaraciones a La Voz del Interior.
Este marco ampliamente generoso es promocionado por la Agencia de Desarrollo de Inversiones de la Nación (ADI) al destacar las ventajas comparativas de nuestro país: moderna infraestructura de telecomunicaciones, reducida diferencia horarios con los países centrales, recursos humanos altamente calificados, incentivos gubernamentales –reducción impositiva-, y por sobre todo una ‘legislación laboral flexible’ y ‘costos competitivos en los principales insumos’, en particular la mano de obra.
Tras ésta fachada de empresas que se expanden de manera vertiginosa se esconde una realidad menos explorada por los medios de comunicación: la explotación de los trabajadores de centros de contacto cristalizada en la negación de sus derechos laborales más elementales.
Córdoba no escapa al régimen que regula la actividad en nuestro país y los trabajadores son representados por la Asociación Gremial de Empleados de Comercio (Agec). La tarea del telemarketer está catalogada como trabajo insalubre, este encuadramiento permite evitar el pago del plus correspondiente y reducir los costos de la mano de obra.
La rotación del personal alcanza al 25 por ciento. La cifra se ubica entre las más altas del mercado laboral y se relaciona con la extenuación de los agentes telefónicos, expuestos a presión constante, alto control y vigilancia, sobre-exigencia para cumplir altos niveles de productividad, estrés y también a la recurrencia de los despidos.
La desprotección que denuncian los empleados alcanza límites insospechados. Desde la obligatoriedad de concurrir los días feriados hasta la limitación de las salidas sanitarias, pasando por irregularidades en la liquidación de haberes o la persecución de los ‘agentes indeseables’ a través de sanciones disciplinarias y suspensiones, los abusos parecen no tener fin.
En el gobierno provincial, la alineación con la Cámara de Empresas de Servicios de Contactos de Terceros de la Provincia de Córdoba (CESCT), que agrupa a principales firmas, se puso de manifiesto con la sanción de la Ley 9232 y su decreto 353/05, que establecen la exención total a las empresas del sector del pago de impuestos sobre ingresos brutos (3,5 de la facturación), impuestos de sellos e inmobiliario por un plazo de diez años como complemento al aval de la tutela sindical que ejerce el sindicato de empleados de comercio.
Es dentro de ese marco que un grupo de jóvenes de varias empresas creo un sindicato de teleoperadores. Hasta ahora no poseen personería gremial y deben conformarse con ser un sindicato de oficio. Pero la pelea por construir un espacio que represente realmente a los trabajadores del sector recién comienza.
Fuente: http://www.todastuscosas.com/2008/02/05/call-centers-en-cordoba-entre-la-expansion-economica-y-las-demandas-laborales/

