
LECTURA DE MEDIOS. La organización humanitaria con base en Washington Human Rights Watch publicó un duro informe donde cuestiona ‘la política represiva’ del Gobierno cubano y destaca la necesidad de suprimir el embargo que afecta a la isla.
En tanto que algunos órganos de prensa como La Nación (Argentina) y El País (España) centran el grueso de la información en los cuestionamientos hacia La Habana, otros medios como Radio Nederland (Holanda) y BBC Mundo (Reino Unido) matizan esos datos con críticas hacia la perpetuación del embargo comercial que mantiene Estados Unidos desde hace más de 40 años. Por su parte, la prensa cubana se dedica a rechazar las acusaciones de Human Rights Watch (HRW) y sale al cruce en defensa de la ‘Revolución’.
La Nación (Argentina), históricamente enfrentada con el Gobierno cubano, le dedica un extenso reportaje al “lapidario informe “ publicado por HRW y titula “Raúl Castro, tan represor como Fidel” para dar cuenta de que no hubo cambios desde la transferencia del poder entre los hermanos Castro.
En palabras de José Vivanco, director para las Américas de HRW, Raúl “ha sido tan implacable como su hermano” durante sus tres años en el poder. La metodología represiva del régimen se aplica a través de un mecanismo denominado “peligrosidad predelictiva” que permite "encarcelar a las personas antes de que hayan cometido un delito, cuando existan sospechas de que pueden cometerlos en el futuro", detalla La Nación.
El diario argentino le dedica un espacio a las críticas vertidas por la organización humanitaria en contra de la posición asumida por los gobiernos progresistas de la región hacia la isla. El llamado ‘silencio latinoamericano’ parece justificar “la conducta abusiva de Cuba y perpetúa un clima de impunidad que permite que la represión continúe”, publica.
Esperanza frustrada
“(Hoy) La realidad no puede ser más sombría: el aparato de represión castrista no sólo no ha sido desarticulado, sino que funciona a todo vapor”, critica El País (España) al referirse a la frustrada “esperanza de cambio” alentada en julio de 2006 con el traspaso de poderes de Fidel Castro a su hermano Raúl.
Al respecto, anuncia que HRW documentó al menos 40 detenciones en esta etapa, “en la que los arrestos arbitrarios, las farsas judiciales y los malos tratos siguen a la orden del día”. También se hace eco de la "represión de baja intensidad": medidas que van desde “multas a detenciones breves, actos de repudio - agresiones por parte de turbas- o amenazas tanto a los opositores como a sus familiares o vecinos, que convierten la vida cotidiana en un infierno de aislamiento y de temor”.
Tal como hiciera La Nación con algunos gobiernos latinoamericanos, El País dedica una apostilla a las observaciones vertidas por HRW contra la pretensión del ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, de desmantelar la llamada Posición Común de la UE, que hasta el momento condiciona la cooperación con Cuba al respeto a los derechos humanos. “Poner fin a la 'posición común' de la UE equivaldría a consentir la represión”, asegura el informe que reproduce El País.
El Nuevo Herald, un medio declarado anticastrista y cercano a los exiliados de Miami, centra su enfoque en lo que llama “algunos cambios en las tácticas de represión”: en ese rubro incluye el creciente uso de ‘detenciones arbitrarias’, generalmente de corta duración. Se han reportado 532 en la primera mitad de este año, en comparación con 325 en todo el 2007.
Pero a diferencia de los demás diarios consultados, El Nuevo Herald pone de relieve la réplica de la misión diplomática de Cuba en Estados Unidos. La Oficina de Intereses cubanos en Washington emitió un comunicado donde señala que su gobierno “no reconoce la legalidad ni autoridad moral de HRW” porque “es una organización que analiza este tema con un carácter discriminatorio, selectivo y sobre todo politizado”.
Cuestionan el embargo
Un aporte diferenciado a la discusión sobre los derechos humanos en Cuba lo formula la radio pública holandesa, Radio Nederland, que además de reseñar el “agravamiento de los DD.HH. en Cuba” agrega que el informe de HRW también menciona que “el embargo (económico) sobre la isla no es la respuesta”.
En la misma línea se expresa BBC Mundo (Reino Unido), que en una extensa entrevista al director para las Américas de HRW, José Vivanco, decide abordar el debate sobre la eficacia del embargo.
“Mientras exista el embargo, éste divide y aísla, no a Cuba, sino a EE.UU. en el debate sobre falta de derechos humanos, libertades y falta de democracia en Cuba (...).Las violaciones a los derechos humanos son única y exclusivamente responsabilidad del gobierno de Raúl Castro. No es el embargo el que provoca esas violaciones. Pero es contraproducente y no avanza la situación de los derechos humanos. Por eso creemos que es un error insistir en una política que ha demostrado ser fracasada”, afirmó Vivanco a BBC Mundo.
Como contrapunto a los medios que convalidan el informe de HRW, Granma, el órgano oficial del Partido Comunista cubano, se erige en defensor de la “Revolución Cubana” y cuestiona abiertamente no sólo el informe sino también a la organización en su conjunto.
“No tienen ni imaginación. Es el mismo guión que ya hemos visto muchas veces a lo largo de estas cinco décadas y que persigue el malsano propósito de justificar el fracasado y genocida bloqueo económico, comercial y financiero norteamericano contra nuestro país”, fustiga Granma a pesar que HRW dice promover el fin del embargo.
Además de destacar el “abrumador reconocimiento” que recibió Cuba tras presentar el pasado 5 de febrero su informe ante el mecanismo de Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos, Granma no vacila en denunciar que José Vivanco mantiene “dudosas relaciones con la fauna del Capitolio de Washington vinculada a la Agencia Central de Inteligencia (CIA)”, entre otras acusaciones de vasallaje “a la política imperial yanki”.
Fuente: http://www.ssnnonline.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1268:sebastian-sigifredo&catid=98:centroamerica&Itemid=344
En tanto que algunos órganos de prensa como La Nación (Argentina) y El País (España) centran el grueso de la información en los cuestionamientos hacia La Habana, otros medios como Radio Nederland (Holanda) y BBC Mundo (Reino Unido) matizan esos datos con críticas hacia la perpetuación del embargo comercial que mantiene Estados Unidos desde hace más de 40 años. Por su parte, la prensa cubana se dedica a rechazar las acusaciones de Human Rights Watch (HRW) y sale al cruce en defensa de la ‘Revolución’.
La Nación (Argentina), históricamente enfrentada con el Gobierno cubano, le dedica un extenso reportaje al “lapidario informe “ publicado por HRW y titula “Raúl Castro, tan represor como Fidel” para dar cuenta de que no hubo cambios desde la transferencia del poder entre los hermanos Castro.
En palabras de José Vivanco, director para las Américas de HRW, Raúl “ha sido tan implacable como su hermano” durante sus tres años en el poder. La metodología represiva del régimen se aplica a través de un mecanismo denominado “peligrosidad predelictiva” que permite "encarcelar a las personas antes de que hayan cometido un delito, cuando existan sospechas de que pueden cometerlos en el futuro", detalla La Nación.
El diario argentino le dedica un espacio a las críticas vertidas por la organización humanitaria en contra de la posición asumida por los gobiernos progresistas de la región hacia la isla. El llamado ‘silencio latinoamericano’ parece justificar “la conducta abusiva de Cuba y perpetúa un clima de impunidad que permite que la represión continúe”, publica.
Esperanza frustrada
“(Hoy) La realidad no puede ser más sombría: el aparato de represión castrista no sólo no ha sido desarticulado, sino que funciona a todo vapor”, critica El País (España) al referirse a la frustrada “esperanza de cambio” alentada en julio de 2006 con el traspaso de poderes de Fidel Castro a su hermano Raúl.
Al respecto, anuncia que HRW documentó al menos 40 detenciones en esta etapa, “en la que los arrestos arbitrarios, las farsas judiciales y los malos tratos siguen a la orden del día”. También se hace eco de la "represión de baja intensidad": medidas que van desde “multas a detenciones breves, actos de repudio - agresiones por parte de turbas- o amenazas tanto a los opositores como a sus familiares o vecinos, que convierten la vida cotidiana en un infierno de aislamiento y de temor”.
Tal como hiciera La Nación con algunos gobiernos latinoamericanos, El País dedica una apostilla a las observaciones vertidas por HRW contra la pretensión del ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, de desmantelar la llamada Posición Común de la UE, que hasta el momento condiciona la cooperación con Cuba al respeto a los derechos humanos. “Poner fin a la 'posición común' de la UE equivaldría a consentir la represión”, asegura el informe que reproduce El País.
El Nuevo Herald, un medio declarado anticastrista y cercano a los exiliados de Miami, centra su enfoque en lo que llama “algunos cambios en las tácticas de represión”: en ese rubro incluye el creciente uso de ‘detenciones arbitrarias’, generalmente de corta duración. Se han reportado 532 en la primera mitad de este año, en comparación con 325 en todo el 2007.
Pero a diferencia de los demás diarios consultados, El Nuevo Herald pone de relieve la réplica de la misión diplomática de Cuba en Estados Unidos. La Oficina de Intereses cubanos en Washington emitió un comunicado donde señala que su gobierno “no reconoce la legalidad ni autoridad moral de HRW” porque “es una organización que analiza este tema con un carácter discriminatorio, selectivo y sobre todo politizado”.
Cuestionan el embargo
Un aporte diferenciado a la discusión sobre los derechos humanos en Cuba lo formula la radio pública holandesa, Radio Nederland, que además de reseñar el “agravamiento de los DD.HH. en Cuba” agrega que el informe de HRW también menciona que “el embargo (económico) sobre la isla no es la respuesta”.
En la misma línea se expresa BBC Mundo (Reino Unido), que en una extensa entrevista al director para las Américas de HRW, José Vivanco, decide abordar el debate sobre la eficacia del embargo.
“Mientras exista el embargo, éste divide y aísla, no a Cuba, sino a EE.UU. en el debate sobre falta de derechos humanos, libertades y falta de democracia en Cuba (...).Las violaciones a los derechos humanos son única y exclusivamente responsabilidad del gobierno de Raúl Castro. No es el embargo el que provoca esas violaciones. Pero es contraproducente y no avanza la situación de los derechos humanos. Por eso creemos que es un error insistir en una política que ha demostrado ser fracasada”, afirmó Vivanco a BBC Mundo.
Como contrapunto a los medios que convalidan el informe de HRW, Granma, el órgano oficial del Partido Comunista cubano, se erige en defensor de la “Revolución Cubana” y cuestiona abiertamente no sólo el informe sino también a la organización en su conjunto.
“No tienen ni imaginación. Es el mismo guión que ya hemos visto muchas veces a lo largo de estas cinco décadas y que persigue el malsano propósito de justificar el fracasado y genocida bloqueo económico, comercial y financiero norteamericano contra nuestro país”, fustiga Granma a pesar que HRW dice promover el fin del embargo.
Además de destacar el “abrumador reconocimiento” que recibió Cuba tras presentar el pasado 5 de febrero su informe ante el mecanismo de Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos, Granma no vacila en denunciar que José Vivanco mantiene “dudosas relaciones con la fauna del Capitolio de Washington vinculada a la Agencia Central de Inteligencia (CIA)”, entre otras acusaciones de vasallaje “a la política imperial yanki”.
Fuente: http://www.ssnnonline.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1268:sebastian-sigifredo&catid=98:centroamerica&Itemid=344
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