
Lectura de medios. Mientras Barack Obama discute con su equipo de seguridad como reforzar el frente afgano a través de un posible aumento de efectivos, crece la disconformidad hacia la guerra en el seno de la sociedad estadounidense.
BBC de Londres centra su enfoque sobre la “profunda preocupación” del Embajador de Estados Unidos en Afganistán al posible envío de tropas adicionales a ese país. El diplomático habría enviado la semana pasada a la Casa Blanca al menos dos informes secretos “en los que pediría condicionar todo apoyo futuro al compromiso del presidente afgano Hamid Karzai de combatir la corrupción en su gobierno y mejorar su eficiencia”.
El llamado de atención del embajador Karl Eikenberry -en realidad un general retirado que fue comandante de las tropas estadounidenses en Afganistán entre 2006 y 2007- llega en un momento especialmente sensible dado que Barack Obama se encuentra redefiniendo su estrategia en el país asiático.
El pedido de al menos 40.000 efectivos adicionales formulado por el general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, no se haría efectivo, según detalla BBC.
En tanto que un alto funcionario de la Casa Blanca reveló que más allá del número de soldados que serán finalmente enviados, “el enfoque (la estrategia) se centrará en la protección y el entrenamiento, y no en operaciones ofensivas contra el Talibán”.
Rechazo a la guerra en EE.UU.
BBC de Londres centra su enfoque sobre la “profunda preocupación” del Embajador de Estados Unidos en Afganistán al posible envío de tropas adicionales a ese país. El diplomático habría enviado la semana pasada a la Casa Blanca al menos dos informes secretos “en los que pediría condicionar todo apoyo futuro al compromiso del presidente afgano Hamid Karzai de combatir la corrupción en su gobierno y mejorar su eficiencia”.
El llamado de atención del embajador Karl Eikenberry -en realidad un general retirado que fue comandante de las tropas estadounidenses en Afganistán entre 2006 y 2007- llega en un momento especialmente sensible dado que Barack Obama se encuentra redefiniendo su estrategia en el país asiático.
El pedido de al menos 40.000 efectivos adicionales formulado por el general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, no se haría efectivo, según detalla BBC.
En tanto que un alto funcionario de la Casa Blanca reveló que más allá del número de soldados que serán finalmente enviados, “el enfoque (la estrategia) se centrará en la protección y el entrenamiento, y no en operaciones ofensivas contra el Talibán”.
Rechazo a la guerra en EE.UU.
Para el corresponsal en Nueva York de La Jornada (México) “algunos” alertan que la apuesta militar en Afganistán sería “una aventura bélica que podría hundir a la presidencia de Barack Obama, si no es que marca el fin del último superpoder mundial”.
Respecto al número de tropas, La Jornada agrega que la Casa Blanca está considerando cuatro opciones y se contempla “el envío de otras 20 mil a 25 mil tropas, hasta 40 mil, y que cada una se basa en estrategias”.
Sin embargo, la decisión de Obama está condicionada por “dos enormes problemas”. El primero remite al cuestionamiento a la legitimidad del presidente afgano Hamid Karzai tras las recientes y cuestionadas elecciones junto con dudas sobre la corrupción, el talibán y el poder del narco.
El segundo “posiblemente es más grave”: la guerra en Afganistán no cuenta con el apoyo del pueblo estadounidense y hay profundas divisiones sobre el tema entre los legisladores y líderes del Partido Demócrata, publica La Jornada.
La Nación (Argentina) indica que Obama tomaría una “controvertida decisión”: el despliegue de unos 35.000 militares adicionales para combatir a los talibanes. En cualquier caso, la permanencia en “ese sangriento frente” de batalla ha despertado la antipatía de los estadounidenses.
Como dato aleccionador del humor social de la población, La Nación publica una encuesta de CNN “según la cual el 56% de los estadounidenses rechaza el envío de tropas adicionales a Afganistán”. El diario argentino menciona que el presidente Obama busca convencer a sus aliados de la OTAN de que provean de más efectivos para la región pero “no parece una tarea sencilla”. Hasta ahora, sólo dos países ofrecieron su apoyo: Gran Bretaña y Turquía.
1 comentario:
Al parecer el cambio de Bush a Obama solamente fue el color, la politica intervencionista no distingue a demócratas de republicanos, es la escencia del poder, las promesas solamente fueron eso, promesas, un anzuelo para ganar votos.
Una pena que sea asi como su pueblo se despabile y acépte la realidad de vivir bajo un régimen permanente de dominio total y falta de respeto a los derechos de los demás paises.
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